Baracoa es la ciudad más antigua de Cuba por ser la primera villa que fundaron los españoles el 15 de agosto del año 1511, al iniciar la colonización de la Isla en el Siglo XVI, con el nombre de ¨Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa¨. Declarada Monumento Nacional, la ciudad es bañada por el Río Miel y entre sus atracciones naturales se encuentra el Río Toa, el Río Yumurí y el Yunque de Baracoa.

El almirante Cristóbal Colón llega a Baracoa el 27 de noviembre de 1492. Encuentra aquí una naturaleza plena de belleza, una población amable y desarrollada descendiente de los Arawacos, y una elevación que describe en su diario como “montaña alta y cuadrada que parecía isla”.

La elección del sitio donde se crearía la Villa data de 1510 o principios de 1511, con todas las regulaciones que para ello existían, pero no fue hasta el 15 de agosto de 1511 que Diego Velázquez de Cuéllar funda en un puerto de la costa norte oriental que los indígenas llamaban Baracoa – “tierra alta” en lengua aruaca – la villa “Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa”, primera población española en la isla.

El Castillo de “Seboruco de Santa Bárbara” (actual Hotel “El Castillo”), está situado en la parte noroeste de la ciudad de Baracoa, sobre una falda de más de 100 m sobre el nivel del mar. Su posición es muy ventajosa ya que desde esa altura mantenía controlada la Bahía de Baracoa, la ensenada de Miel y el resto de la ciudad; por lo que se puede observar desde todas las zonas de la ciudad. Es el tercer edificio del sistema defensivo y el más importante de todos.

El Fuerte “La Punta” está situado al noroeste de la ciudad de Baracoa, en la punta de Burén en la entrada del puerto y su principal misión era proteger el mismo. Es parte del sistema defensivo construido en la Villa en el siglo XVIII producto a los acontecimientos bélicos entre las potencias dominantes en el Caribe y para la defensa de la ciudad contra el ataque de corsarios y piratas. Su muro perimetral ó parapeto presenta grandes almenas y mide 3.6 m, construido con mampuesto de gran espesor y el tambor con el muro más de 5.5 m. Se encuentra a unos 6 m sobre el nivel del mar estando defendido por 5 cañones de gran calibre. Compuesto por una nave mayor dedicada en aquel entonces al albergue, de una capacidad para 52 soldados, con una planta rectangular, muros de mampuesto y techo de estructura de madera escuadrada y cubierta de redoblones.

Museo Fuerte Matachín. Se halla al noroeste de la ciudad de Baracoa, en la Punta de Esteban, frente a la ensenada del río Miel, en dirección opuesta al antiguo Fuerte de Majana. Fue inaugurado el 10 de octubre de 1981. Fue la segunda fortificación construida por decreto real. Formó parte del sistema defensivo de Baracoa de los siglos XVIII y XIX. Ubicado en la Punta de San Esteban, protegía la playa y la ensenada de Miel de los posibles ataques foráneos. En sus inicios estuvo formado por una pequeña batería nombrada Esteban en recordación al lugar en que estaba ubicada. Era puesto de guardia del ejército español para reconocimientos y registros de las personas que salían de la Villa o entraban a ella. A principios del Siglo XIX se le dice Matachín pues se sacrificaban dos reses diarias para alimentar a las tropas españolas. Pasada la época seudorrepublicana, la fortificación sirvió de alojamiento a varias familias.

La planta del Fuerte es de forma rectangular, sencilla y de grandes dimensiones. Rodeado por un ancho muro de piedras con troneras, el Matachín se concibió con un edificio principal destinado a albergue para 50 soldados. Las paredes, firmes y dobles como el muro perimetral, son de mampuesto, de 0,62 m de grosor, con aspilleras. El puntal es de 3,53 m, con un nivel de piso de 0,60 m. Sus puertas presentan derrame para su mejor abertura. El techo es de tejas, con una estructura de madera cuadrada, con cubierta de redoblón. El polvorín es un volumen cuadrado y soterrado, con bóveda de cañón como cubierta y un pasillo perimetral con doble pared que lo aísla de posibles impactos. Existe un aljibe para la recolección de las aguas pluviales.

El Museo alberga colecciones arqueológicas de la etapa aborigen y colecciones de la historia de la Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa. Además de reflejar la cultura de la ciudad, recoge testimonios del paso de personajes famosos, como la Rusa, que inspirara al escritor cubano Alejo Carpentier, convirtiéndola en la Vera de su célebre novela La Consagración de la Primavera. También recoge muestras de la flora y la fauna autóctonas del territorio, como las polimitas y el almiquí.